Hogar Salud La inmunidad no es un «escudo», sino un sistema complejo: cómo mantenerla sabiamente

La inmunidad no es un «escudo», sino un sistema complejo: cómo mantenerla sabiamente

por Joséantonio Segura

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La inmunidad no es una barrera mágica que se pueda «reforzar» con una pastilla, sino un sistema de defensa multicomponente que incluye células, proteínas, órganos (bazo, ganglios linfáticos, médula ósea) y el microbioma. Su función es reconocer lo «propio» y lo «extraño», no simplemente «combatir a todos». Por lo tanto, hablar de «reforzar» el sistema inmunitario es incorrecto: lo importante es mantener su equilibrio y su capacidad de respuesta, no la hiperactividad, que puede provocar alergias o enfermedades autoinmunes.
El factor principal en la resiliencia inmunitaria es el estilo de vida. El estrés crónico, la falta de sueño, el sedentarismo y los patrones de alimentación irregulares suprimen la función de las células inmunitarias. Por ejemplo, con menos de seis horas de sueño por noche, el riesgo de resfriarse se cuadruplica. El sistema inmunitario se nutre de estabilidad, no de ejercicio extremo ni de superalimentos.
La nutrición juega un papel fundamental. Las células inmunitarias necesitan proteínas (para la síntesis de anticuerpos), grasas saludables (los omega-3 reducen la inflamación), fibra (para la salud intestinal, donde reside el 70% del sistema inmunitario) y micronutrientes (vitaminas A, C, D, zinc y selenio). Estos nutrientes no deben obtenerse en forma de «cócteles mágicos», sino mediante una dieta equilibrada: verduras, frutas, legumbres, pescado, frutos secos y cereales integrales.

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