Las vitaminas son compuestos orgánicos necesarios en microdosis para un metabolismo normal. La mayoría de las personas con una dieta variada no necesitan suplementos. Sin embargo, en las condiciones modernas (estacionalidad, alimentos procesados, estrés, edad), las deficiencias son cada vez más comunes, especialmente de vitaminas D, B12, folato y hierro.
Como se mencionó, la vitamina D se sintetiza en la piel bajo la influencia de los rayos UV. Sin embargo, en las latitudes septentrionales, de octubre a marzo, la luz solar es insuficiente para su producción. Estudios demuestran que entre el 60 % y el 80 % de la población de Europa y Norteamérica tiene niveles de vitamina D por debajo de lo normal. En este caso, tomar vitamina D3 con aceite (para una mejor absorción) no es un capricho, sino una necesidad.
La vitamina B12 se encuentra únicamente en productos animales. Por lo tanto, las personas veganas, las personas mayores (cuya producción de factor intrínseco, esencial para la absorción de vitamina B12, está reducida) y los pacientes tras una cirugía gastrointestinal requieren suplementación con metilcobalamina o cianocobalamina. El ácido fólico (vitamina B9) es fundamental para las mujeres en edad fértil, ya que previene defectos del tubo neural en el feto. La OMS recomienda 400 mcg al día durante tres meses antes de la concepción y durante el primer trimestre del embarazo, como suplemento, ya que el folato se destruye con el calor.
Publicidad
