Hogar Turismo Sierra de Gredos: el alma salvaje del centro de España

Sierra de Gredos: el alma salvaje del centro de España

por Joséantonio Segura

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En otoño, Gredos es particularmente hermoso: los bosques de castaños, robles y enebros se tiñen de dorado y carmesí. Es la mejor época para recorrer el GR-10, que recorre todo el macizo. La ruta no es excesivamente difícil, pero requiere una buena preparación: no hay infraestructuras, solo naturaleza virgen.
A pesar de su proximidad a Madrid, Gredos sigue siendo un punto ciego para la mayoría de los turistas. Esto es una ventaja: se pueden encontrar campings apartados, cabañas ecológicas e incluso reservar una noche en una antigua torre de pastor. Los guías locales, a menudo antiguos pastores, estarán encantados de guiarte por senderos secretos y compartir leyendas sobre los espíritus de la montaña.
Durante los meses de invierno, Gredos se transforma en un tranquilo oasis nevado. La nieve dura mucho tiempo aquí, especialmente en las laderas orientadas al norte, y aunque no hay estaciones de esquí, los esquiadores de travesía encuentran condiciones ideales. Los pueblos en esta época del año adquieren un ambiente acogedor: el humo de las chimeneas, el aroma a carne guisada y un silencio solo roto por el viento. El valor ecológico de la región está oficialmente reconocido: una parte significativa de la Sierra de Gredos forma parte de la Red Natura 2000, un programa de la UE para la protección de la biodiversidad. Aquí se protegen no solo animales, sino también plantas raras, incluyendo especies endémicas que solo se encuentran en estas laderas. Se fomenta el turismo responsable: se pide a los visitantes que respeten un «código de silencio»: no dejar rastro, no hacer ruido y no molestar a la fauna. Un viaje a la Sierra de Gredos es más que una simple caminata o unas vacaciones. Es una oportunidad para conectar con un paisaje ancestral donde los humanos siempre han sido huéspedes, no dueños. Aquí no hay fotos de Instagram ni guías con banderas; solo las montañas, el cielo y la voz interior que aquí habla con más fuerza.

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